El sector inmobiliario mueve una parte enorme de la economía mundial, y unas pocas consultoras dominan los servicios profesionales del ladrillo. Este ranking reúne las cinco mayores consultoras inmobiliarias a nivel mundial en 2026, encabezadas por CBRE. Son las firmas que asesoran a empresas e inversores en la compra, venta, alquiler, gestión y valoración de oficinas, naves, centros comerciales y otros activos. Hemos valorado la calidad y amplitud de sus servicios, su reputación, la trayectoria y la atención al cliente. El objetivo es ofrecer una panorámica clara de quién manda en el mercado inmobiliario global y qué ofrece cada compañía.
Conoce a fondo cada empresa y descubre qué la hace destacar
CBRE encabeza el ranking como la mayor consultora inmobiliaria del mundo por facturación. Con sede en Dallas y raíces que se remontan a 1906, cotiza en bolsa y forma parte de las grandes empresas del país. Su gran baza es la mayor gama de servicios del sector, desde la intermediación y la gestión hasta la valoración y la inversión, respaldada por una facturación que ronda los 35.000 millones de dólares y una presencia en más de cien países. Destaca también su fuerza en activos como la logística y los centros de datos. Su principal reto es la sensibilidad del negocio a los ciclos del mercado inmobiliario y a los tipos de interés, que marcan el ritmo de las grandes operaciones.
JLL, o Jones Lang LaSalle, se sitúa segunda como una de las grandes consultoras inmobiliarias del mundo. Con sede en Chicago, hunde sus raíces en una firma británica fundada en 1783, lo que la convierte en la de mayor herencia histórica del ranking. Su gran baza es una sólida reputación en mercados de capitales y asesoramiento de inversión, una apuesta destacada por la tecnología y los datos, y una fuerte presencia en la región de Asia-Pacífico. Factura alrededor de 23.000 millones de dólares y opera en más de 80 países. Su reto, como el de todo el sector, es la dependencia del ciclo inmobiliario y de unos tipos de interés que condicionan el volumen de transacciones.
Cushman & Wakefield ocupa la tercera posición como una de las grandes consultoras inmobiliarias globales. Fundada en Nueva York en 1917, con sede actual en Chicago, ha construido su red mundial en buena parte a base de adquisiciones. Su gran baza es la especialización en la representación de inquilinos y la gestión de activos e instalaciones para grandes corporaciones, incluidas muchas de las mayores del mundo. Factura alrededor de 9.500 millones de dólares y cuenta con unos 53.000 empleados repartidos por decenas de países. Mantiene una sólida posición en arrendamiento y servicios corporativos. Su reto es competir en escala con los dos líderes y, como todo el sector, sortear la volatilidad del mercado y de los tipos de interés.
Colliers alcanza la cuarta posición como una consultora inmobiliaria global de primer nivel, con sede en Canadá. Cuenta con unos 18.000 profesionales que operan en más de 60 países, ofreciendo una gama completa de servicios de intermediación, representación de inquilinos, gestión de propiedades y asesoramiento, además de gestión de inversiones. Su gran baza es una cultura emprendedora y muy descentralizada, que combina el conocimiento local con una perspectiva global, y un crecimiento sostenido en volumen de operaciones. Factura alrededor de 4.500 millones de dólares. Sus límites son un tamaño aún menor que el de los tres primeros y una marca algo menos reconocida por el gran público, pese a su sólida posición entre los grandes del sector.
Savills cierra el ranking como una histórica y prestigiosa consultora inmobiliaria británica. Fundada en Londres en 1855, es la de mayor antigüedad como firma con nombre propio del ranking y cuenta con más de 700 oficinas en más de 70 países. Su gran baza es una marca muy respetada, especialmente fuerte en el mercado premium y residencial de lujo, además de en el inmobiliario comercial, con un peso notable en Europa, Asia y Australia. Sus límites, frente a los gigantes estadounidenses, son una facturación menor, en torno a los 2.400 millones de libras, y una presencia más reducida en Estados Unidos, el mayor mercado inmobiliario del mundo, lo que rebaja algo su escala global.
Como evaluamos cada plataforma segun nuestros 4 pilares de analisis
| # | Empresa | Calidad 40% | Reputacion 25% | Trayectoria 20% | Atencion 15% | GlobaScore |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 |
CBRE
|
9.6
|
9.5
|
9.6
|
9.4
|
9.5 |
| 2 |
JLL
|
9.4
|
9.2
|
9.3
|
9.0
|
9.2 |
| 3 |
Cushman & Wakefield
|
9.0
|
8.8
|
9.0
|
8.8
|
8.9 |
| 4 |
Colliers
|
8.6
|
8.4
|
8.6
|
8.4
|
8.5 |
| 5 |
Savills
|
8.4
|
8.2
|
8.4
|
7.6
|
8.1 |
Cada puntuación refleja el análisis de fuentes verificables. A continuación se desglosan los cuatro pilares y sus subcriterios para cada plataforma.
La evaluación de CBRE se apoya en los rankings sectoriales, como los de Commercial Property Executive, que la sitúan en lo más alto del mercado, y en sus informes financieros ante la SEC, con una facturación que ronda los 35.000 millones de dólares. Los datos de actividad reflejan un volumen de ventas de inversión de unos 191.000 millones y un enorme negocio de arrendamiento durante el último año. Su liderazgo se confirma en activos como la logística y los centros de datos. También se ha tenido en cuenta la dependencia de sus resultados respecto a los ciclos del mercado y a la evolución de los tipos de interés.
La nota de JLL se apoya en sus informes financieros como compañía cotizada, con una facturación cercana a los 23.000 millones de dólares y operaciones en más de 80 países, y en los rankings del sector que la confirman como la segunda gran consultora del mundo. Su fortaleza en mercados de capitales y su apuesta por la tecnología aparecen en sus comunicaciones corporativas y en los análisis especializados. Su herencia histórica se remonta a una firma británica fundada en 1783. También se ha tenido en cuenta su fuerte posición en Asia-Pacífico y la sensibilidad de su negocio al ciclo inmobiliario y a los tipos de interés.
La evaluación de Cushman & Wakefield se apoya en sus resultados como compañía cotizada, con una facturación en torno a los 9.500 millones de dólares y unos 53.000 empleados, y en los rankings del sector que la sitúan entre las grandes consultoras del mundo. Su especialización en la representación de inquilinos y la gestión de activos para grandes corporaciones se refleja en los grandes volúmenes de arrendamiento que intermedia cada año. La información corporativa procede de sus informes anuales. También se han recogido sus límites de escala frente a CBRE y JLL y la dependencia, común a todo el sector, del ciclo del mercado y de los tipos de interés.
La nota de Colliers se apoya en sus resultados como compañía cotizada, con una facturación en torno a los 4.500 millones de dólares y unos 18.000 profesionales en más de 60 países. Los rankings del sector reflejan su sólida posición, con un volumen de ventas de inversión cercano a los 70.000 millones de dólares en el último año y un crecimiento sostenido. La información sobre su modelo descentralizado y su gestión de inversiones procede de sus comunicaciones corporativas. También se han tenido en cuenta su menor escala frente a los tres líderes, una marca algo menos conocida por el gran público y la sensibilidad del sector a los tipos de interés.
La evaluación de Savills se apoya en sus resultados como compañía cotizada en Londres, con una facturación en torno a los 2.400 millones de libras y más de 700 oficinas en más de 70 países. Su prestigio en el mercado premium y residencial de lujo, así como en el inmobiliario comercial, se refleja en los rankings sectoriales y en su larga historia, que se remonta a 1855. La información corporativa procede de sus informes anuales y de los análisis del sector. También se han recogido sus límites, como una facturación menor que la de los gigantes estadounidenses y una presencia más reducida en Estados Unidos, el mayor mercado inmobiliario del mundo.
Cada firma se evalúa sobre cuatro criterios: calidad y amplitud de los servicios, reputación, trayectoria y atención al cliente. Las puntuaciones combinan los datos de facturación y volumen de operaciones, los rankings sectoriales de medios especializados como Commercial Property Executive, los informes financieros de las compañías cotizadas y la confianza de clientes e inversores. Cada nota nace de doce subcriterios ponderados y se expresa sobre 10 puntos. Se valora su fortaleza en el conjunto de los servicios inmobiliarios corporativos. El ranking se actualiza con periodicidad trimestral para recoger resultados, grandes operaciones y la evolución, con un compromiso de transparencia.